El Árbol de las Tres Raíces: Fundamentos Filosóficos de la Educación Liberadora en Venezuela

El pensamiento educativo venezolano posee una riqueza conceptual que se ha nutrido de diversos procesos históricos, políticos y culturales. Entre ellos, uno de los más relevantes para el estudio de la pedagogía nacional es El Árbol de las Tres Raíces, una concepción ideológica que articula el legado de tres figuras fundamentales: Simón Rodríguez, Simón Bolívar y Ezequiel Zamora.

Este planteamiento busca comprender la identidad venezolana desde sus bases éticas, educativas y sociopolíticas, y se ha convertido en un referente en la formación ciudadana y en los estudios sobre educación liberadora en el país.

¿Qué es el Árbol de las Tres Raíces?

El Árbol de las Tres Raíces es una propuesta pedagógica-filosófica que interpreta el proceso venezolano a partir de tres grandes líneas de pensamiento:

  • Simón Rodríguez, raíz educativa y creadora.
  • Simón Bolívar, raíz moral, libertaria y republicana.
  • Ezequiel Zamora, raíz social, popular y democrática.

La metáfora del “árbol” representa la unión de estos tres troncos de pensamiento que, aunque distintos, se alimentan mutuamente para construir un proyecto de nación: un país libre, justo, educado y soberano.

Primera raíz: Simón Rodríguez – La educación como reinvención social

Simón Rodríguez, pedagogo, filósofo y maestro del Libertador, constituye la raíz más profunda del árbol: la educación popular, creativa y transformadora.
Su lema “Inventamos o erramos” sintetiza la idea de que los pueblos de América deben crear sus propios modelos educativos y sociopolíticos, adaptados a su realidad y no copiados de Europa.

Entre sus aportes fundamentales destacan:

  • La educación como derecho humano universal.
  • La enseñanza práctica, útil y contextualizada.
  • La escuela como espacio de igualdad social.
  • Una pedagogía horizontal, participativa y crítica.

Rodríguez concibe la formación como la herramienta fundamental para construir ciudadanía, impulsar la libertad y transformar la sociedad.

Segunda raíz: Simón Bolívar – La moral republicana y la libertad

Bolívar es la raíz que representa la moral, la ciudadanía y la visión de una República sustentada en valores, justicia y educación.
Su conocido postulado del Discurso de Angostura:
“Moral y luces son nuestras primeras necesidades”
establece la relación directa entre conocimiento, ética y estabilidad social.

Para Bolívar, sin educación no hay libertad posible. Su pensamiento orienta al árbol hacia:

  • La construcción de un ciudadano crítico y consciente.
  • La consolidación de un Estado democrático.
  • La unidad latinoamericana como proyecto histórico.
  • El combate a la ignorancia como base de la emancipación.

Bolívar da al árbol la estructura institucional que Rodríguez sembró en su raíz educativa.

Tercera raíz: Ezequiel Zamora – Justicia social y democracia popular

Zamora representa la raíz social: el pueblo, la igualdad y la defensa de los derechos colectivos. Su lucha durante el siglo XIX expresa la necesidad de construir una sociedad sin privilegios ni exclusiones.

Su famoso lema “Tierra y hombres libres” y su ideario federalista impulsan valores como:

  • La justicia social.
  • La participación del pueblo en el ejercicio del poder.
  • La defensa de los sectores históricamente marginados.
  • La lucha contra la oligarquía y los privilegios heredados.

Zamora completa el árbol al darle contenido popular y reivindicativo al proyecto republicano.

Una visión integral de la sociedad y la educación

El Árbol de las Tres Raíces no es simplemente una teoría política; es una síntesis educativa, ética y social que plantea un modelo de país donde:

  • La educación impulsa la creatividad y la libertad.
  • La ética republicana orienta la vida pública.
  • La justicia social garantiza igualdad y participación.

Para la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, esta visión se convierte en una guía para la formación de ciudadanos capaces de analizar su realidad, transformarla y participar activamente en la vida nacional.

Vigencia del Árbol de las Tres Raíces en la educación contemporánea

En el siglo XXI, los principios de este modelo siguen siendo esenciales para:

  • Promover una educación crítica que supere la memorización.
  • Formar sujetos capaces de crear soluciones originales.
  • Fomentar la inclusión y la equidad en el sistema educativo.
  • Comprender el hecho educativo como un fenómeno social y político.

El Árbol de las Tres Raíces continúa siendo un marco interpretativo útil para reflexionar sobre la identidad venezolana, el rol de la educación y la importancia de construir una sociedad más participativa, justa y consciente.